Bem-vindos a este espaço de partilha de todos para todos

terça-feira, 23 de fevereiro de 2016

Magia

A Grande Mistificação





A Grande Mistificação – Causas e Efeitos

Por várias vezes abordamos o tema  “crise”,  e mais uma vez apelamos à reflexão.
Repetimos com ênfase o que já foi dito antes, nunca na história da humanidade a maioria dos seres humanos se encontraram tão agrilhoados a formas de pensamento induzidas, com as mentes manipuláveis, totalmente à mercê de poderes centrados numa matrix poderosa e oculta, como hoje. Se cada um olhar para o decurso do seu dia-a-dia perceberá nitidamente os grilhões.
Este é o legado da vertente negativa da abrangência da livre informação, quando esta é, maioritariamente, uma ferramenta ao serviço desses poderes.
A “crise” mundial é uma grande mistificação, gerada e mantida por essas forças, com a finalidade de obscurecerem, confundirem e retardarem aquilo que sabem ser inevitável: a transformação da consciência humana. Tanto ou quanto essa transformação acontece, as falanges de escravos diminuem.
Analisar estes procedimentos e o porquê nos deixamos manipular assim nos últimos séculos, seria moroso, no entanto e de forma sucinta é premente lembrar que essas forças nem tiveram que fazer um grande esforço, pois a egóica natureza humana, facilitou-lhes o processo.
A mesma abrangência informativa e numa vertente utilitária, trouxe uma onda de revolta, de protesto, e de inconformidade, também nunca vista até hoje em tão larga escala, e cujos resultados são notícia a cada dia.
As pessoas despertam para o que consideram os seus direitos e surgem pólos de cidadania ainda que maioritariamente virtuais… as crónicas, as declarações, são inflamadas e bem construídas, providos de dados nunca antes revelados e que demonstram, sem sombra de dúvida, que uma sociedade não poderia jamais sobreviver com tais abusos, desigualdades, e a mais básica falta de respeito de cidadãos para com os seus concidadãos…para com outros seres humanos… A questão é que tudo não passa da dimensão da virtualidade, do reconhecer, mas não nos reconhecermos como parte da situação.
E o resultado, o somatório dessa espécie de supremacia, de pensarmos que a falta é sempre do outro, do egoísmo profundo, do “cada um a seu bolso” é a lava do vulcão prestes a eclodir e ao qual ninguém estará imune.
Toda experiência humana é polarizada, e esta fomentada “crise” ainda em crescendo, contém um atempado e apropriado pólo positivo.
Este, é o degrau que uma ainda imprevisível percentagem de seres humanos irá transpor. O de Homo Sapiens Sapiens para o de Homo Sapiens Divinun
Será também a oportunidade de percebermos, que por detrás desta, existe realmente uma profunda crise que é a de valores educacionais, humanos, cívicos, sociais, em suma…. Espirituais. Porque Espiritualidade não é religião, mas sim a amplitude de uma consciência superior, é o fazer jus á palavra uma_unidade  (humanidade) e à nossa ascendência divina.
Tudo começa em nós, tudo pode ser transcendido por nós, mas o poder está em ti em mim no outro, em todos e cada um de nós.



Maria Adelina



quarta-feira, 10 de fevereiro de 2016

Victimismo Crónico: Personas que funcionan en "modo queja"



Victimismo Crónico: Personas que funcionan en "modo queja"

Todos, en algún que otro momento, hemos asumido el papel de víctimas. Sin embargo, hay personas que se convierten en víctimas permanentes, sufren lo que podríamos considerar como un “victimismo crónico”. Estas personas se disfrazan de falsas víctimas, ya sea de forma consciente o inconsciente, para simular una agresión inexistente y, de paso, culpar a los demás, liberándose de toda responsabilidad.
En realidad, el victimismo crónico no es una patología, pero podría desembocar en un trastorno paranóide, cuando la persona insiste en culpar continuamente a los demás de los males que padece. Además, esta forma de afrontar el mundo, de por sí, conduce a una visión pesimista de la realidad, que produce malestar, tanto en la persona que se queja como en quien recibe la culpa.
En muchos casos, la persona que abraza el victimismo crónico termina alimentando sentimientos muy negativos, como el resentimiento y la ira, que desembocan en un victimismo agresivo. Es el típico caso de quien no se limita a lamentarse sino que ataca y acusa a los demás, mostrándose intolerante y vulnerando continuamente sus derechos como personas.

Radiografía de una víctima crónica

- Deforman la realidad. Este tipo de personas creen firmemente que la culpa de lo que les sucede es de los demás, nunca es suya. En realidad, el problema es que tienen una visión deformada de la realidad, poseen un locus de control externo, y creen que tanto las cosas positivas como las negativas que ocurren en su vida no dependen directamente de su voluntad, sino de las circunstancias externas. Además, sobredimensionan los aspectos negativos, desarrollando un pesimismo exacerbado que les llevan a centrarse solo en las cosas negativas que les suceden, obviando las positivas.
- Hallan consuelo en el lamento. Estas personas creen que son víctimas de los demás y de las circunstancias, por lo que no se sienten culpable ni responsables de nada de lo que les sucede. Como resultado, lo único que les queda es lamentarse. De hecho, suelen encontrar placer en el acto de quejarse porque así asumen mejor su papel de "pobres víctimas" y logran llamar la atención de los demás. Estas personas no piden ayuda para solucionar sus problemas, solo se lamentan de sus desdichas en la búsqueda desenfrenada de compasión y protagonismo.
- Buscan culpables continuamente. Las personas que asumen el papel de víctimas eternas, desarrollan una actitud recelosa, suelen creer que los demás siempre actúan de mala fe, solo para ponerles la zancadilla. Por eso, suelen tener un afán casi morboso por descubrir agravios nimios, sentirse discriminados o maltratados, solo para reafirmar su papel de víctimas. Así, terminan desarrollando una hipersensibilidad y se convierten en especialistas en formar una tormenta en un vaso de agua.
- Son incapaces de realizar una autocrítica sincera. Estas personas están convencidas de que no tienen la culpa de nada, por lo que no hay nada que criticar en sus comportamientos. Como la responsabilidad es de los demás, no aceptan las críticas constructivas y, mucho menos, realizan un examen de conciencia a fondo que les lleve a cambiar su actitud. Para estas personas, los errores y defectos de los demás son intolerables, mientras que los propios son una simple sutileza. Después de todo, las víctimas son ellos.

¿Cuáles son sus estrategias?

Para que una persona pueda asumir el papel de víctima, tiene que haber un culpable. Por tanto, debe desarrollar una serie de estrategias que le permitan lograr que la otra persona asuma la culpabilidad en el asunto. Si no somos conscientes de estas estrategias, es probable que caigamos en sus redes y que incluso estemos dispuestos a cargar con toda la culpa sobre nuestras espaldas.

1. Retórica victimista

Básicamente, la retórica de esta persona se dirige a descalificar los argumentos de su adversario. Sin embargo, en realidad no refuta sus afirmaciones con otros argumentos que sean más válidos, sino que se encarga de que la otra persona asuma, sin darse cuenta, el papel de atacante. 
¿Cómo lo hace? Simplemente asume el rol de víctima en la discusión, de forma que la otra persona quede como alguien autoritario, poco empático o hasta agresivo. Es lo que se conoce en el ámbito de la argumentación como “retórica centrista” ya que la persona se encarga de mostrar a su adversario como un extremista, en lugar de preocuparse por refutar sus afirmaciones. De esta manera, cualquier argumento que esgrima su adversario, será solo una demostración de su mala fe. 
Por ejemplo, si una persona se atreve a contrastar una afirmación con un hecho irrefutable o con estadísticas provenientes de fuentes fiables, la víctima no le responderá con hechos sino que dirá algo así como: “Siempre me estás atacando, ahora dices que miento” o “Estás intentando imponer tu punto de vista, haz el favor de disculparte”.

2. Retirada victimista

En algunos casos, el discurso de la víctima está dirigido a eludir su responsabilidad y evitar tener que disculparse o reconocer su error. Por eso, intentará escabullirse de la situación. Para lograrlo, su estrategia consiste en desprestigiar el argumento del vencedor, pero sin llegar a reconocer que estaba equivocado.
¿Cómo lo hace? Una vez más, asume el rol de víctima, juega con los datos a su antojo y los manipula a su conveniencia con el objetivo de sembrar la confusión. Básicamente, esta persona proyectará sus errores en el otro.
Por ejemplo, si una persona le responde con un dato comprobado, que niega su afirmación anterior, la víctima no reconocerá su error. En todo caso, intentará hacer una retirada digna y dirá algo así como: “Ese hecho no niega lo que he dicho. Por favor, no cree más confusión y caos” o “Me está culpando de confundir a los demás, no tiene educación, es evidente que es inútil discutir con usted porque no atiende a razones”, cuando en realidad quien crea el desconcierto es él mismo. 

3. Manipulación emocional

Una de las estrategias preferidas de las víctimas crónicas es la manipulación emocional. Cuando esta persona conoce bastante bien a su interlocutor, no dudará en jugar con sus emociones para poner el tablero a su favor y adoptar el rol de víctima. De hecho, estas personas son muy hábiles reconociendo emociones, por lo que utilizan cualquier resquicio de duda o culpa en su beneficio.
¿Cómo lo hacen? Descubren el punto débil de su adversario y explotan la empatía que este puede sentir. De esta forma, terminan envolviéndole en su tela de araña, para que esa persona adopte toda la responsabilidad y el papel de verdugo, mientras ellos se quedan cómodos en su rol de víctimas y pueden seguir lamentándose.
Por ejemplo, una madre que no quiere reconocer sus errores, puede poner la culpa en el hijo diciendo cosas del tipo: “Con todo lo que he hecho por ti, y así me pagas”. Sin embargo, este tipo de manipulación también es muy común en las relaciones de pareja, entre amigos e incluso en el ámbito laboral.

¿Cómo enfrentar a este tipo de personas?

El primer paso consiste en darse cuenta de que estamos ante una persona que asume el rol de víctima. Luego, se trata de resistir el embate y no dejar que nos enrede en su juego. Lo más sensato es decirle que no tenemos tiempo para escuchar sus lamentaciones, que si quiere ayuda o una solución, con gusto le ayudaremos, pero que no estamos dispuestos a perder tiempo y energía escuchando continuamente sus quejas.
Recuerda que lo más importante es que estas personas no te arruinen el día descargando en ti su dosis de negatividad y, sobre todo, que no te hagan sentir culpable. No olvides que solo te puede herir emocionalmente, aquel al que le des suficiente poder.


Jennifer Delgado


terça-feira, 2 de fevereiro de 2016

Os Lutos e a Depressão








A vivência das dez mil tristezas e das dez mil alegrias
 é uma qualidade libertadora que nos dá
um coração aberto, calmo e estável,
no meio das vicissitudes da vida.
TAO










Os Lutos e a Depressão

Lamentavelmente, “luto” é uma expressão em desuso, no entanto o luto é essencial ao reequilíbrio dos nossos níveis de aceitação por via da compreensão dos factos que nos enlutaram, sejam eles perdas físicas ou emocionais.
O luto (do latim luctu) é um conjunto de reacções a uma perda significativa, seja por morte de alguém, seja por uma perda afectiva, perda de emprego, doença grave, choques comportamentais, etc. . O luto tem diferentes formas de expressão em culturas distintas e as mais sábias respeitam a vivência dos lutos. Já outras como a nossa, cujos valores actuais são a produtividade robótica e a alienação da sensibilidade humana, suprimiram o respeito e as condições para a exteriorização e a consequente transcendência do estado de luto. E assim nasceu a florescente e destruidora cultura do bem-estar condensado em rótulos farmacêuticos.
Amigos, recorramos ao conhecimento ancestral que todos temos dentro de nós, ampliemos esse conhecimento fundamental com mais estudo, interiorização, auto estima, coragem e lucidez, e vivenciemos os nossos lutos (sem vitimização) mas como o bálsamo que cura cada aprendizado da vida.


Os Lutos

São presentes do tempo embrulhados em pacificação com laços de crescimento
Acolhe os teus lutos com a graça de te saberes além do tempo, da guerra e da paz
Afere-os não pelo seu peso ou grau, mas por aquilo que te ensinaram
Ama os teus lutos, pois eles são sinal da grandeza do teu ser, pelo sentir
Veste os teus lutos como estação que se esvai por campos floridos
Sublima-os, em rocio que se esfuma na excelência do que és
Transmuta-os na luz que te conduz pelas veredas a singrar
E verás, que do luto nada resta, apenas a paz conquistada
Os lutos são saudade antecipada da festa dos eleitos
Tece-os com fios de ouro, e com eles, faz asas para voar
Abençoados presentes, para o teu bem maior




Maria Adelina






segunda-feira, 1 de fevereiro de 2016

1 de Fevereiro - Senhora da Luz - Candelária - Das Candeias - Deusa Imbolc




Senhora da Luz, nossa Mãe Gaia

Sagrada Senhora,

Bendita e adorada MÃE
Humildemente te invocamos,
Pela nossa alma e coração,
Agradecendo as infinitas graças e bênçãos
Com que sempre fomos por ti presenteados

Alentai a todos segundo a Lei Divina
Pedimos, especialmente no dia de hoje
Que alivies os sofrimentos da humanidade;
Pelos enfermos, os desesperados
Os que perderam a fé.

Amorosa Mãe,
Rogamos-te, acendas novamente
A chama da esperança e vida em todos os corações e mentes
Daqueles que neste momento só podem contar
Com tua Santa e Infinita Misericórdia.

Bendita Mãe